Description
El presente estudio analiza la viabilidad de reemplazar una caldera convencional de gasoil o gas por un sistema de biomasa, una alternativa renovable y sostenible que reduce emisiones y dependencia de combustibles fósiles. Enfocándonos en aspectos clave, garantizamos una transición eficiente, considerando datos actualizados al 2026.
1. Potencia Necesaria de los Equipos
La determinación de la potencia del sistema de biomasa se basa en consumos históricos y previsiones. Por ejemplo, para una vivienda media de 150 m², se calcula un consumo anual de 15.000-20.000 kWh. Analizando datos pasados (facturas de gasoil/gas), se estima la demanda pico en invierno. Recomendamos una caldera de 20-30 kW para cubrir previsiones de aumento por eficiencia energética, evitando subdimensionamiento que incremente costos.
2. Análisis de Disponibilidad y Necesidades de Espacios
Instalar un sistema de biomasa completo requiere evaluar espacios: silo para almacenamiento (mínimo 5-10 m³ para pellets), sala de calderas (al menos 4 m²) y accesos para carga. En usos residenciales, priorizar sótanos o garajes; en industriales, áreas externas. La disponibilidad varía por ubicación urbana/rural, donde espacios limitados exigen diseños compactos para minimizar reformas.
3. Tipos de Biomasa Disponibles y Recomendadas
Según ubicación, los tipos incluyen pellets (compactos, eficientes >90%), astillas (económicas en zonas rurales) y leña (tradicional, pero menos automatizada). En España/Europa, se recomiendan pellets por su disponibilidad (producción local) y bajo costo (0,05-0,07 €/kWh vs. 0,10 €/kWh gasoil en 2026). Para regiones forestales, astillas o biomasa residual como huesos de aceituna.
4. Amortización de los Equipos
La amortización del sistema de biomasa se calcula comparando inversiones (10.000-15.000 € iniciales) con ahorros. Con precios de biomasa estables (vs. gasoil/gas subiendo por impuesto CO2: +150-300 €/año), el payback es 5-8 años. Factores: valoración técnica (eficiencia 85-95%) y mercado (biomasa 30-50% más barata). Usar calculadoras para escenarios personalizados.
En conclusión, transitar a un sistema de biomasa es rentable y ecológico, con retornos rápidos si se planifica adecuadamente. Recomendamos consultoría profesional para optimizar.

Katia Hubchyk –
Son unos profesionales muy cualificados!